ReinoAnimalia
FiloChordata
ClaseMammalia
OrdenCarnívoros
FamiliaFelidae

Yaguarundí o Gato pardo

(Herpailururs yagouaroundi)

La palabra yaguarundí pertenece al idioma indígena Guaraní y según Stormi (1942) significa “yaguá” aplicado en el sentido de fiera o carnívoro; “ru” ruido o bochinche; “ndi” en compañía, juntos; es decir “fiera que anda en compañía haciendo bochinche” (Chebez 1994c). El yaguarundí recibe otros nombres como: Gato pardo, Gato servante y Ulamá (Nowell & Jackson 1996).

Es considerado como el gato con menos o pocas características felinas, asemejándose más a las comadrejas, su cuerpo es alargado, con extremidades cortas y pelaje uniforme sin patrones de coloración (Dollinger 1982; Guggisberg 1975b; Nowell & Jackson 1996). Dentro de la especie del Gato pardo, se diferencian tres patrones de coloración: negro, gris parduzco y rojo (Brooks 1992; Konecny 1989). Las coloraciones oscuras son asociadas por lo común a zonas húmedas de bosque, mientras que los colores pálidos se encuentran con frecuencia en ambientes secos (de Oliveira 1998a; Denis 1964; Emmons & Feer 1997; Guggisberg 1975b; Hershkovitz 1999; Leopold 1959; Nowak 1999).

Comparado con otros felinos neotropicales pequeños, el yaguarundí es un animal de mediano a pequeño tamaño; cabeza plana y alargada; orejas pequeñas y redondeadas y cola dos tercios la longitud de la cabeza y el cuerpo (Cabrera 1961; de Oliveira 1994; de Oliveira & Cassaro 1997; Hall 1981). Los yaguarundíes son ligeramente más grandes que el gato doméstico (Vaughan 1991). La cabeza y la longitud del cuerpo pueden variar de 50 a 77 cm. La longitud de la cola es de 33 a 60 cm. La altura desde el hombro es de 35 cm. El peso varia de 4.5 a 9 kg. Los machos son levemente más grandes y pesados que las hembras dentro de una misma población (de Oliveira 1998a; Denis 1964; Emmons & Feer 1997; Guggisberg 1975b; Hershkovitz 1999; Leopold 1959; Nowak 1999).

Manchas

Este felino no tiene manchas, su pelaje es de un solo color y puede variar entre rojizo, café, gris y negro.

Hábitat y distribución

Los yaguarundíes han sido reportados en pastos y sabanas, arbustos pequeños, bosque húmedo tropical, chaparral denso, matorrales, bosque húmedo premontano, páramo y zonas desérticas. Pueden ser vistos cerca de cuerpos de agua como pantanos, arroyos, ríos y lagos. Se encuentran comúnmente en vegetación secundaria, pero también pueden ser vistos en hábitats primarios y en bosques cercanos a asentamientos humanos. Esta especie, en general, no sobrepasa los 2000 msnm  (Bisbal 1989; Guggisberg 1975b; Mondolfi 1986; Schaller 1983; Tewes & Everett 1986; Willig & Mares 1989; Zapata 1982), posee una amplia distribución geográfica desde el sur de Texas (Estados Unidos de América) hasta las tierras bajas del este y oeste de Méjico; a través del valle interandino de Perú y el sur de Brasil y Paraguay, las provincias de Buenos Aires y Río Negro en Argentina (Cabrera 1957; Guggisberg 1975b; Hall 1981; Tewes & Schmidly 1987; Ximenez 1972). Se encuentra posiblemente extinto en Uruguay (Nowell & Jackson 1996).

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Comportamiento y organización social

Los yaguarundíes son animales solitarios (Guggisberg 1975b), pero pueden vivir en pareja (Cabrera & Yeppes 1960). Se conoce que  algunos yaguarundíes en cautiverio han desarrollado comportamientos de grupo (Hulley 1976). Presentan vocalizaciones amistosas, las cuales son usadas para contactos amigables, cortejo, apareamiento y comunicación entre hembras y jóvenes (Peters 1984). Como todos los miembros de la familia Felidae son polígamos y se ha reportado que más de una pareja puede ocupar un mismo territorio, pero el significado de estas asociaciones no es bien conocido hasta el momento (Guggisberg 1975b; Hulley 1976; McCarthy 1992).

El territorio de las hembras de yaguarundí es de 12 km2 y el de los machos es mayor coincidiendo con el de varias hembras (Konecny 1989). Presenta actividad diurna y nocturna, siendo más activo durante el día (Cabrera & Yeppes 1960; Hall 1981; Konecny 1989; Leopold 1959; Mondolfi 1986; Tewes & Schmidly 1987). Además el color del pelaje y la forma de su cuerpo  indica que es diurno y que caza más en el suelo que otros felinos como el ocelote y el tigrillo (Guggisberg 1975b; Kiltie 1984; Konecny 1989; Ricciuti 1979).

Reproducción

La reproducción puede ocurrir durante todo el año. Los refugios son construidos en troncos huecos o matorrales densos. Las hembras alcanzan la madurez sexual alrededor de los dos a tres años de edad (de Oliveira 1998a; Denis 1964; Guggisberg 1975b; Hulley 1976; Leopold 1959; Nowak 1999). Luego de un periodo de gestación de 63 a 75 días nace de uno a cuatro cachorros (Nowak 1999). Hasta el momento no se conoce el periodo de duración en el cual los cachorros viven acompañados de su madre. Como muchos otros felinos, los jóvenes yaguarundíes nacen sordos y ciegos; poseen un pelaje denso y pueden presentar manchas en el pelaje al momento de nacer. Los machos se encargan de ofrecer cuidado y protección a la camada, pero como en muchas otras especies de felinos, éstos no juegan un papel importante en la crianza de los cachorros (de Oliveira 1998a; Hulley 1976).

Alimentación

El yaguarundí se alimenta de una amplia variedad de pequeños mamíferos, reptiles, ranas y peces. También se han reportado especies más grandes como perezosos (Bradypus sp) y borugos (Wang 2002) y en contenidos estomacales se ha encontrado material vegetal y artrópodos (Bisbal 1989; de Oliveira 1998a; Emmons & Feer 1997; Guggisberg 1975b; Manzani & Filho 1989; Mares et al. 1989; McCarthy 1992).

Estado Poblacional

UICN: (LC) Preocupación menor (Caso et al. 2008c).
CITES: Apéndice II (CITES 2007).
Prohibición de caza: Argentina, Belice, Bolivia, Colombia, Costa Rica, Guyana Francesa, Guatemala, Honduras, Méjico, Panamá, Paraguay, Surinam, Uruguay, Estados Unidos y Venezuela. Caza regulada: Perú. Sin protección legal: Brasil, Nicaragua, Ecuador, El Salvador, Guyana (Nowell & Jackson 1996).